Miyajima e Hiroshima



Esta vez hemos aprovechado nuestro JRP para salir de Kyoto. A las 8 de la mañana nos hemos desplazado en tren bala a Hiroshima y de alli en tren local y ferry a la isla de Miyajima. Alli se encuentra la famosa puerta (Torii) de la foto, que seguramente habréis visto en multitud de reportajes sobre Japón. En la isla, además de ver la puerta, se pueden visitar diferentes santuarios todo ello rodeados de jovenes ciervos en libertad que se acercan para ver si les das algo de comer.

Al volver hacia Kyoto hemos parado en Hiroshima de nuevo y hemos visitado el Parque de la Paz. Prácticamente está debajo de donde explosionó la bomba atómica y existe un museo que explica como sucedió todo. El único edificio que se salvó en el centro de la ciudad se puede observar todavía en ruinas y ha sido proclamado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como recordatorio de lo que puede suceder con las armas nucleares.

Para cenar, hemos dado cuenta de un buen shushi y pollo teriyaki en el mismo tren, ya que nos hemos comprado las famosas cajas “bento” que son una especie de plato combinado a buen precio y listo para llevar.

Nos ponemos al día… Segundo día en Kyoto



Hoy ha sido nuestro segundo día en Kyoto. Una vez situados después de la vuelta de ayer, hoy nos hemos dirigido a varias de las visitas más importantes de la ciudad.

Con un bono de autobús válido para todo el día (4,5 euros) hemos ido al Pabellón Dorado. Allí junto con una marabunta de estudiantes adolescentes japoneses hemos visto el Pabellón y sus jardines. Al estar tan lleno no hemos disfrutado de la tranquilidad que se debería respirar en un jardín japones.

Adelantándonos a los autobuses de estudiantes, hemos vuelto a coger el autobús para ir al Templo de Ryoan-ji para contemplar el primer jardín Zen de la historia. Se trata de un espacio rectangular de 20 por 10 metros, recubierto de gravilla y con varias rocas dispuestas al azar o no. Una reproducción de este jardín se puede encontrar en todas las tiendas de regalo pero con arena y un rastrillito para hacer surcos. Lo mismo es esto, pero en grande y con los surcos ya hechos, no dejan coger el rastrillo! :-(

En otro autobús, teníamos que amortizar el billete y es lo mas cómodo para moverse por Kyoto, hemos ido a la estación central para, después de comer, coger un tren JR al templo de Inari y ver sus famosos pasillos de Tori. Esta visita ha estado pasada por agua, mucha agua en lo que ha sido el chaparrón mas fuerte desde que llegamos a Japón.

Afortunadamente ha parado en el momento oportuno y hemos podido realizar parte de la visita secos y volver dando un agradable paseo por un barrio periférico.

Para cenar, hemos elegido un restaurante cercano al hotel y hemos acertado de lleno. Por menos de 15 euros los dos, hemos cenado Yakisoba y Okonomi-yaki. El primero una especie de spaghettis con soja y lo segundo algo que nunca habíamos visto. Una especie de torta de vegetales y carne. Todo esto lo calentábamos en una plancha integrada en la mesa y en un ambiente muy bonito.

Mañana mas!

Primer día en Kyoto



Haciendo uso de nuestro Japan Rail Pass hemos cogido a primera hora de la mañana el Shinkasen (tren de alta velocidad) y en poco más de 2 horas y media nos hemos plantado en Kyoto. Debemos decir que tener este pase nos ha evitado un disgusto. Los trenes de shinkasen a Kyoto salen de la estación de Tokyo y no nos habíamos dado cuenta. Hemos ido con el tiempo justo para tomar el tren en Ikebukuro y como no lo encontrábamos hemos caído que había que ir a Tokyo Station. El JRP te permite coger cualquier tren, así que nos hemos reservado unos nuevos asientos para un tren un poco mas tarde y no hemos tenido mayor problema. Los trenes a Kyoto son cada media hora!

En Kyoto nos hemos alojado de nuevo en un hotel de la cadena Toyoko Inn, esta vez en el situado en Gojo, muy cerca del centro. Prácticamente es igual al de Tokyo, asi que al levantarnos tendremos que pensar donde estamos.

Después de dejar las maletas en el hotel, hemos visitado el centro de Kyoto, unas calles cubiertas con multitud de tiendas y algunos templos escondidos entre ellas. Para cenar nos hemos dirigido al mítico barrio de Gion.

Unos callejones semipeatonales muy tranquilos y llenos de restaurantes carísimos!. Finalmente, hemos elegido uno un poco más económico pero igualmente elegante y hemos cenado típicos platos japoneses.